Por: Carlos Macías Palma
cmaciaspalma@yahoo.com.mx
Aunque parezca que no, el Presidente de la República tiene mucho, pero muuuucho interés en las elecciones y Puebla no está ajena a la importancia que tiene ganar la presidencia municipal de la capital y el Congreso del Estado. “Es un asunto de Estado”, dijo recientemente el Secretario de Gobernación a un candidato con quien se reunió allá, en la ciudad de México.
Y no es para menos. Enrique Peña Nieto perdió en Puebla en las elecciones presidenciales frente a Andrés Manuel López Obrador. La “ola amarilla” con el “voto de moda” de los poblanos ubicó al inquilino de Los Pinos en segundo lugar. Si, si, por muy pocos votos pero finalmente, perdió.
Investido mandatario de la Nación, no desea hacer el ridículo en Puebla para que el gobernador le gane las elecciones, porque políticamente sería un golpe muy duro. Mira que perder dos veces seguidas (una en la boleta y la otra no), es desagradable. De ahí que, al igual que en los otros 13 Estados, se deben ganar las más importantes posiciones, las significativas, las que generen rentabilidad política, las que produzcan orgullo.
De poco le sirve al PRI de la era Peña Nieto, convertirse en Puebla en un partido en el poder… pero de pueblitos. Es decir, obtener triunfos en Coxcatlán, Pahuatlán, Palmar de Bravo, San Matías Tlalancaleca o San Diego la Mesa Tochimiltzingo, por poner ejemplos. Se debe ganar en Puebla, San Pedro Cholula, Tehuacán, San Martín Texmelucan, Teziutlán, Zacatlán, Huauchinango, Atlixco, Izúcar de Matamoros, Acatlán de Osorio. En fin, municipios potenciales.
De ahí que se le haya encargado al Secretario de Gobernación atender personalmente el caso Puebla. “Al fin Miguel Angel, tú conoces muy bien a Rafael. Ahí te lo encargo”.
El Verdugo
¿Qué sería de nosotros sin la “guerra sucia” en las elecciones? Cada proceso es lo mismo. El Verdugo pregunta: ¿cuánto cuesta la alcaldía de Puebla?
Gracias
viernes, 31 de mayo de 2013
jueves, 30 de mayo de 2013
¿Cuándo hablamos de honestidad?
Por: Carlos Macías Palma
cmaciaspalma@yahoo.com.mx
Ahora que la coalición Puebla Unidad incluidos sus candidatos, dirigentes, voz-ceros y demás especies de la fauna política, andan muy preocupados y ocupados en eso de las declaraciones patrimoniales, bien valdría la pena saber finalmente qué pasó con todas esas investigaciones y persecuciones en contra ex funcionarios públicos quienes sirvieron, por ejemplo, en el gobierno del licenciado Mario Marín Torres.
Al asumir la gubernatura del Estado Libre y Soberano de Puebla, el doctor Rafael Moreno Valle Rosas, dijo claramente que en Puebla “nadie por encima de la ley”. Y en otra parte de su discurso, digamos, inaugural, refirió que no habría persecución pero tampoco impunidad.
El caso es que de una serie de funcionarios marinistas investigados, correteados y amenazados con terminar en la cárcel, sólo el doctor, mi amigo Alfredo Arango García se encuentra sujeto a proceso penal y encerrado en el centro de reinserción social San Miguel ¿Los demás? Prófugos, pero en libertad.
Y bueno, a los ojos de cualquier ciudadano más o menos interesado en cuestiones políticas, muchos ex funcionarios incrementaron considerablemente su fortuna personal y familiar, de una manera honestamente, inexplicable. Y ¿qué ha pasado en todos esos casos, señor gobernador?
Pues bien, ya lo dice la Biblia (si no me equivoco): “en arca abierta, hasta el justo peca”. De ahí que por ejemplo, el señor Maximiliano Cortázar delegado del Partido Acción Nacional nunca pudo explicar al periódico Puebla sin Fronteras, el origen de su acaudalada fortuna.
Y hablando de honestidad, me gustaría saber qué pasó en el caso de San Pedro Cholula ¿Finalmente la presidenta municipal Dolores Parra Jiménez habrá presentado la denuncia por intento de soborno en contra de quien ahora pretende sucederla, es decir el candidato José Juan Espinoza? Y hablando de honestidad, me gustaría tener acceso a los contratos que el Instituto Electoral del Estado de Puebla de Armando Guerrero, tiene o tuvo en materia de capacitación o entrenamiento para los consejeros electorales en el tema de su comportamiento ante los medios de comunicación. Me gustaría conocer a los socios de dicha empresa. En fin ¿cuándo nos sentamos a hablar de honestidad?
El Verdugo
Alguna vez alguien me dijo que el mejor amigo es un peso en la bolsa. El Verdugo dice: lo mejor es tener un amigo en el gobierno.
Gracias
cmaciaspalma@yahoo.com.mx
Ahora que la coalición Puebla Unidad incluidos sus candidatos, dirigentes, voz-ceros y demás especies de la fauna política, andan muy preocupados y ocupados en eso de las declaraciones patrimoniales, bien valdría la pena saber finalmente qué pasó con todas esas investigaciones y persecuciones en contra ex funcionarios públicos quienes sirvieron, por ejemplo, en el gobierno del licenciado Mario Marín Torres.
Al asumir la gubernatura del Estado Libre y Soberano de Puebla, el doctor Rafael Moreno Valle Rosas, dijo claramente que en Puebla “nadie por encima de la ley”. Y en otra parte de su discurso, digamos, inaugural, refirió que no habría persecución pero tampoco impunidad.
El caso es que de una serie de funcionarios marinistas investigados, correteados y amenazados con terminar en la cárcel, sólo el doctor, mi amigo Alfredo Arango García se encuentra sujeto a proceso penal y encerrado en el centro de reinserción social San Miguel ¿Los demás? Prófugos, pero en libertad.
Y bueno, a los ojos de cualquier ciudadano más o menos interesado en cuestiones políticas, muchos ex funcionarios incrementaron considerablemente su fortuna personal y familiar, de una manera honestamente, inexplicable. Y ¿qué ha pasado en todos esos casos, señor gobernador?
Pues bien, ya lo dice la Biblia (si no me equivoco): “en arca abierta, hasta el justo peca”. De ahí que por ejemplo, el señor Maximiliano Cortázar delegado del Partido Acción Nacional nunca pudo explicar al periódico Puebla sin Fronteras, el origen de su acaudalada fortuna.
Y hablando de honestidad, me gustaría saber qué pasó en el caso de San Pedro Cholula ¿Finalmente la presidenta municipal Dolores Parra Jiménez habrá presentado la denuncia por intento de soborno en contra de quien ahora pretende sucederla, es decir el candidato José Juan Espinoza? Y hablando de honestidad, me gustaría tener acceso a los contratos que el Instituto Electoral del Estado de Puebla de Armando Guerrero, tiene o tuvo en materia de capacitación o entrenamiento para los consejeros electorales en el tema de su comportamiento ante los medios de comunicación. Me gustaría conocer a los socios de dicha empresa. En fin ¿cuándo nos sentamos a hablar de honestidad?
El Verdugo
Alguna vez alguien me dijo que el mejor amigo es un peso en la bolsa. El Verdugo dice: lo mejor es tener un amigo en el gobierno.
Gracias
miércoles, 29 de mayo de 2013
La culpa es del gobernador, no mía
Por: Carlos Macías Palma
cmaciaspalma@yahoo.com.mx
A mí no me culpen. Yo no decido en la Coalición Puebla Unida. El jefe de la campaña política, mediática y financiera es el señor gobernador. Es él quien pone candidatos, los quita, los promueve, los sube, los baja, los regaña, los apapacha y los sa-cri-fica si es que sus aspiraciones presidenciales se ven amenazadas.
El gobernador está perfectamente claro que si no hay 2013 no hay 2018 y hará todo lo necesario, sacrificando a sus amigos, aliados y empleados a cambio de salir lo mejor librado del proceso electoral local que se acerca. Así es que los rumores o versiones sobre la posibilidad de cambiar al candidato de Puebla Unida para poner a Jorge Aguilar, salieron del cerro de Loreto, no de esta columna.
Para el señor gobernador las elecciones no son un día de campo como fueron los primero 22 meses de su gobierno (aunque el gobierno no es suyo o bueno, no debería serlo). Hoy enfrenta a un PRI decidido a pelear voto por voto y casilla por casilla. Hoy las condiciones no son como esperaba. Creyó que con Enrique Peña Nieto iba a seguir ordenando en Los Pinos, pero ya se dio cuenta que no.
Las condiciones son diferentes. Elba Esther Gordillo está en la cárcel; Calderón ya no es Presidente; el Sindicato magisterial lo atiende pero no lo obedece; los empleados del gobierno están ofendidos por el desplazamiento de los trabajadores poblanos; los despedidos injustamente están ávidos de venganza; los panistas dignos están ofendidos; los alcaldes (la mayoría) están agraviados; Puebla ya no le tiene miedo.
Ya no tiene la certeza de que sus caprichos y planes van a cumplirse de acuerdo a su estrategia presidencialista. Tampoco está seguro de ganar las mejores posiciones de la elección. Ya ningún triunfo es seguro.
En pocas palabras: Si Rafael quiere quitar a Tony, es su problema, que lo traicione a él. A mí no me metan… A mi no me culpen. Esa mesa, no me toca.
El Verdugo
El candidato a presidente municipal por San Pedro Cholula José Juan Espinoza presumió honestidad y transparencia al presentar su declaración patrimonial. El Verdugo pregunta: ¿se incluye el 5 por ciento de las obras por 4 ó 5 ó 9 millones de pesos, que le ofreció a la actual presidenta Dolores Parra, la “alcaldesa poquitera”?
Gracias.
cmaciaspalma@yahoo.com.mx
A mí no me culpen. Yo no decido en la Coalición Puebla Unida. El jefe de la campaña política, mediática y financiera es el señor gobernador. Es él quien pone candidatos, los quita, los promueve, los sube, los baja, los regaña, los apapacha y los sa-cri-fica si es que sus aspiraciones presidenciales se ven amenazadas.
El gobernador está perfectamente claro que si no hay 2013 no hay 2018 y hará todo lo necesario, sacrificando a sus amigos, aliados y empleados a cambio de salir lo mejor librado del proceso electoral local que se acerca. Así es que los rumores o versiones sobre la posibilidad de cambiar al candidato de Puebla Unida para poner a Jorge Aguilar, salieron del cerro de Loreto, no de esta columna.
Para el señor gobernador las elecciones no son un día de campo como fueron los primero 22 meses de su gobierno (aunque el gobierno no es suyo o bueno, no debería serlo). Hoy enfrenta a un PRI decidido a pelear voto por voto y casilla por casilla. Hoy las condiciones no son como esperaba. Creyó que con Enrique Peña Nieto iba a seguir ordenando en Los Pinos, pero ya se dio cuenta que no.
Las condiciones son diferentes. Elba Esther Gordillo está en la cárcel; Calderón ya no es Presidente; el Sindicato magisterial lo atiende pero no lo obedece; los empleados del gobierno están ofendidos por el desplazamiento de los trabajadores poblanos; los despedidos injustamente están ávidos de venganza; los panistas dignos están ofendidos; los alcaldes (la mayoría) están agraviados; Puebla ya no le tiene miedo.
Ya no tiene la certeza de que sus caprichos y planes van a cumplirse de acuerdo a su estrategia presidencialista. Tampoco está seguro de ganar las mejores posiciones de la elección. Ya ningún triunfo es seguro.
En pocas palabras: Si Rafael quiere quitar a Tony, es su problema, que lo traicione a él. A mí no me metan… A mi no me culpen. Esa mesa, no me toca.
El Verdugo
El candidato a presidente municipal por San Pedro Cholula José Juan Espinoza presumió honestidad y transparencia al presentar su declaración patrimonial. El Verdugo pregunta: ¿se incluye el 5 por ciento de las obras por 4 ó 5 ó 9 millones de pesos, que le ofreció a la actual presidenta Dolores Parra, la “alcaldesa poquitera”?
Gracias.
martes, 28 de mayo de 2013
Aguilar al relevo en la alcaldía
Por: Carlos Macías Palma
cmaciaspalma@yahoo.com.mx
Su prioridad es ganar en las elecciones del 7 de julio. No importa lo que deba arriesgar o sacrificar. No valen afectos, compromisos ni acuerdos. La amistad es lo de menos cuando está en juego la, su, candidatura presidencial. Sabedor de que si no hay 2013 no hay 2018, el gobernador no está dispuesto a correr riesgos y si Jorge Aguilar le garantiza mayor competitividad, no se descarta que pueda ser el candidato sustituto a la presidencia municipal.
Parecería increíble que a estas alturas el gobernador y coordinador de campaña, decidiera hacer un cambio en su estrategia de convertirse en candidato presidencial, la que incluye ganar la alcaldía poblana y desde luego, la mayoría en el Congreso del Estado.
Entonces, las versiones de este fin de semana que salieron desde Casa Puebla se confirman: si en esta semana el candidato de Puebla Unida no reduce su desventaja en al menos 3 puntos de su competidor priista Enrique Agüera, entonces entraría al relevo el ex titular de la Secretaría de Salud, dejando a su suplente con la candidatura a diputado, un distrito ya ganado de acuerdo con la versión morenovallista.
Cambiar de candidato no es descabellado aunque no recomendable en un proceso electoral, a menos que se trate de un caso público, muuuuy público, de fuerza mayor. A ojos de los ciudadanos sería poco creíble que ahora el abanderado a alcalde se llame Jorge, pero en el escenario del gobernador todo es posible a fin de garantizar una competencia más pareja en busca de la presidencia municipal de Puebla, llamada “la joya de la corona”.
Y es que el gobernador no puede presentarse como candidato presidencial panista, si continúa acumulando derrotas: Michoacán donde presumió su apoyo a Luisa María Calderón, hermana del ex presidente y Puebla en el 2012 donde López Obrador obtuvo mayoría de votos.
Cambiar de candidato a la presidencia municipal sería un arrebato más del gobernador, arrebato con el que nadie está de acuerdo. Pero, en su escenario, sin la alcaldía capitalina, sus bonos “presidencialistas” pasarían a valer prácticamente nada.
Y no importa lo que deba hacer; pasar por la dignidad de las personas, romper amistades, lastimar aliados y sus familias. Nada de eso le importa en un escenario de derrota. Así es él.
El Verdugo
En el corazón del morenovallismo siempre latió fuerte el nombre de Jorge Aguilar Chedraui para la presidencia municipal de Puebla. Ni Manzanilla ni Gali eran los preferidos. El Verdugo dice: parece que se les va a hacer.
Gracias.
cmaciaspalma@yahoo.com.mx
Su prioridad es ganar en las elecciones del 7 de julio. No importa lo que deba arriesgar o sacrificar. No valen afectos, compromisos ni acuerdos. La amistad es lo de menos cuando está en juego la, su, candidatura presidencial. Sabedor de que si no hay 2013 no hay 2018, el gobernador no está dispuesto a correr riesgos y si Jorge Aguilar le garantiza mayor competitividad, no se descarta que pueda ser el candidato sustituto a la presidencia municipal.
Parecería increíble que a estas alturas el gobernador y coordinador de campaña, decidiera hacer un cambio en su estrategia de convertirse en candidato presidencial, la que incluye ganar la alcaldía poblana y desde luego, la mayoría en el Congreso del Estado.
Entonces, las versiones de este fin de semana que salieron desde Casa Puebla se confirman: si en esta semana el candidato de Puebla Unida no reduce su desventaja en al menos 3 puntos de su competidor priista Enrique Agüera, entonces entraría al relevo el ex titular de la Secretaría de Salud, dejando a su suplente con la candidatura a diputado, un distrito ya ganado de acuerdo con la versión morenovallista.
Cambiar de candidato no es descabellado aunque no recomendable en un proceso electoral, a menos que se trate de un caso público, muuuuy público, de fuerza mayor. A ojos de los ciudadanos sería poco creíble que ahora el abanderado a alcalde se llame Jorge, pero en el escenario del gobernador todo es posible a fin de garantizar una competencia más pareja en busca de la presidencia municipal de Puebla, llamada “la joya de la corona”.
Y es que el gobernador no puede presentarse como candidato presidencial panista, si continúa acumulando derrotas: Michoacán donde presumió su apoyo a Luisa María Calderón, hermana del ex presidente y Puebla en el 2012 donde López Obrador obtuvo mayoría de votos.
Cambiar de candidato a la presidencia municipal sería un arrebato más del gobernador, arrebato con el que nadie está de acuerdo. Pero, en su escenario, sin la alcaldía capitalina, sus bonos “presidencialistas” pasarían a valer prácticamente nada.
Y no importa lo que deba hacer; pasar por la dignidad de las personas, romper amistades, lastimar aliados y sus familias. Nada de eso le importa en un escenario de derrota. Así es él.
El Verdugo
En el corazón del morenovallismo siempre latió fuerte el nombre de Jorge Aguilar Chedraui para la presidencia municipal de Puebla. Ni Manzanilla ni Gali eran los preferidos. El Verdugo dice: parece que se les va a hacer.
Gracias.
lunes, 27 de mayo de 2013
Rafael y Rivera, enemigos a morir
Por: Carlos Macías Palma
cmaciaspalma@yahoo.com.mx
Para el presidente municipal de Puebla Eduardo Rivera Pérez debe ser muy difícil afrontar la realidad. Bueno, no debe ser, es verdaderamente complicado tener que decidir entre apoyar a su Partido, Acción Nacional y dar más poder a un gobernador que lo ha tratado con la punta del pie, por no decir de la rechi…
Rivera ha sido ninguneado, humillado, ofendido, maltratado por el gobernador. Sus desplantes, agresiones, groserías y violencia verbal no sólo incluyen al alcalde sino a su respetable esposa, a quien Martha Erika (la Martita Fox de Tecamachalco) también trata con arrogancia y prepotencia.
Rivera sabe que debe apoyar para que Acción Nacional pueda ganar la mayoría de posiciones en el Estado, porque el amor a su Partido es más grande que sus aspiraciones. Primero el PAN y luego yo, deberá decirle al espejo todas las mañanas nuestro muy ausente señor presidente.
Rivera sabe que el gobernador no cumple su palabra. Sabe que lo está utilizando. Sabe que hoy le sonríe, pero mañana le dará una puñalada por la espalda. Sabe que en la negociación ganó muy poco o mejor dicho, perdió lo menos posible. Sabe que los panistas no están en el proyecto de Rafael. Sabe que una vez pasadas las elecciones volverá a ser el mismo de antes, el mismo de siempre.
Rivera sabe que no puede confiar en el gobernador. Sabe que los agravios han sido muchos desde el 2006. Sabe que una mingües candidaturas a regidores en la planilla de Antonio, Tony, Gali, no significan nada. Sabe que de ganar la planilla de Puebla Unida los panistas pasarán a ser más del montón. Rivera sabe que los compromisos del gobernador son más grandes con Nueva Alianza que con Acción Nacional.
Rivera sabe que el gobernador le dará nuevamente una patada. Sabe que ha gobernado con gente extraña al PAN. Sabe que si sale fortalecido en las elecciones tendrá un poder sobre todo y sobre todos, para pisotear a quien se le atraviese. Rivera sabe que con Gali no hay para él y su grupo, ninguna garantía de sobrevivencia; ni de financiamiento; ni de negocios, ni de recomendados. Rivera sabe que con Gali en la alcaldía está políticamente muerto.
Rivera sabe que si el PRI no gana para equilibrar el poder en Puebla, sus posibilidades de crecer políticamente son prácticamente nulas. Rivera sabe que Rafael no cumple y que hoy le sonríe para mañana traicionarlo. Lo sabe, lo siente y lo presiente. Rivera sabe que un voto al PAN es un voto para su mejor enemigo y un suicidio para él. Rivera sabe que en cualquier momento no le cumplen la aprobación de sus cuentas públicas. Rivera sabe que en un arranque del gobernador, hasta a la cárcel va a parar.
El Verdugo
El comportamiento político del Secretario de Gobierno Luis Maldonado no es el adecuado y ya fue recriminado por el PRI. El Verdugo dice: pasó de ser político respetado a simple bravucón morenovallista.
Gracias
cmaciaspalma@yahoo.com.mx
Para el presidente municipal de Puebla Eduardo Rivera Pérez debe ser muy difícil afrontar la realidad. Bueno, no debe ser, es verdaderamente complicado tener que decidir entre apoyar a su Partido, Acción Nacional y dar más poder a un gobernador que lo ha tratado con la punta del pie, por no decir de la rechi…
Rivera ha sido ninguneado, humillado, ofendido, maltratado por el gobernador. Sus desplantes, agresiones, groserías y violencia verbal no sólo incluyen al alcalde sino a su respetable esposa, a quien Martha Erika (la Martita Fox de Tecamachalco) también trata con arrogancia y prepotencia.
Rivera sabe que debe apoyar para que Acción Nacional pueda ganar la mayoría de posiciones en el Estado, porque el amor a su Partido es más grande que sus aspiraciones. Primero el PAN y luego yo, deberá decirle al espejo todas las mañanas nuestro muy ausente señor presidente.
Rivera sabe que el gobernador no cumple su palabra. Sabe que lo está utilizando. Sabe que hoy le sonríe, pero mañana le dará una puñalada por la espalda. Sabe que en la negociación ganó muy poco o mejor dicho, perdió lo menos posible. Sabe que los panistas no están en el proyecto de Rafael. Sabe que una vez pasadas las elecciones volverá a ser el mismo de antes, el mismo de siempre.
Rivera sabe que no puede confiar en el gobernador. Sabe que los agravios han sido muchos desde el 2006. Sabe que una mingües candidaturas a regidores en la planilla de Antonio, Tony, Gali, no significan nada. Sabe que de ganar la planilla de Puebla Unida los panistas pasarán a ser más del montón. Rivera sabe que los compromisos del gobernador son más grandes con Nueva Alianza que con Acción Nacional.
Rivera sabe que el gobernador le dará nuevamente una patada. Sabe que ha gobernado con gente extraña al PAN. Sabe que si sale fortalecido en las elecciones tendrá un poder sobre todo y sobre todos, para pisotear a quien se le atraviese. Rivera sabe que con Gali no hay para él y su grupo, ninguna garantía de sobrevivencia; ni de financiamiento; ni de negocios, ni de recomendados. Rivera sabe que con Gali en la alcaldía está políticamente muerto.
Rivera sabe que si el PRI no gana para equilibrar el poder en Puebla, sus posibilidades de crecer políticamente son prácticamente nulas. Rivera sabe que Rafael no cumple y que hoy le sonríe para mañana traicionarlo. Lo sabe, lo siente y lo presiente. Rivera sabe que un voto al PAN es un voto para su mejor enemigo y un suicidio para él. Rivera sabe que en cualquier momento no le cumplen la aprobación de sus cuentas públicas. Rivera sabe que en un arranque del gobernador, hasta a la cárcel va a parar.
El Verdugo
El comportamiento político del Secretario de Gobierno Luis Maldonado no es el adecuado y ya fue recriminado por el PRI. El Verdugo dice: pasó de ser político respetado a simple bravucón morenovallista.
Gracias
viernes, 24 de mayo de 2013
Mi gobernador es verdaderamente intolerante
Por: Carlos Macías Palma
cmaciaspalma@yahoo.com.mx
No, no, no, no, no. Mi gobernador es verdaderamente intolerante, bravucón, arrebatado y convenenciero. Ahora resulta que a los priistas, bueno a los dirigentes, habrá de enviar de sus propios recursos, la ley electoral, para que no lo anden criticando por participar en campaña abierta e ilegal apoyando a sus candidatos.
En principio señor gobernador, me gustaría saber dónde venden la ley electoral; es decir, dónde puede comprarse el librito ese que contiene el Código de Procesos Electorales del Estado de Puebla (o como se llame). En caso de que dicho documento se encuentre a la venta ¿? Me gustaría saber si ya fue o mandó (usted) a comprarlo para regalarlo al presidente tricolor Pablo Fernández y al delegado Fernando Moreno Peña. Como me va a ser muy difícil preguntarle a Pablo o a Fernando (son divos) mejor le preguntó a usted.
Quisiera saber, sin que tenga que solicitarlo a través de la Ley de Acceso a la Información Pública, si el Código Electoral llegó a las oficinas del PRI o a la casa de su presidente. En resumen: en verdad lo mandó o nada más es una declaración de político de patín y guante, de barriada, pues.
Ahora bien, señor gobernador, lo mande o no, regalado o prestado, comprado o robado, usted es quien hace el mentado circo del que tanto se queja, amargamente, ante la prensa. Usted está acostumbrado a que si el PRI le aplaude, entonces es oposición responsable; ah, pero si lo critica es ignorante de la ley y cirquero ¡Aguántese! No sea payaso.
En más de sus arranques, el señor gobernador manda a traer a otro devaluado político, amigo suyo, para que lo defienda. Entonces, el Senador y voz-cero de Tony Gali, o sea, Javier Lozano Alarcón ofrece conferencia de prensa para exponer fotografías en las que Mario Marín entregaba apoyos del gobierno en plena “veda electoral”.
Muy bien, entonces como Marín lo hacía, Rafael también lo hace. O sea, mi querido Javier, que Marín y Moreno Valle son lo mismo. Gracias
Y para terminar, un devaluado y descalificado Secretario de General de Gobierno, Luis Maldonado Venegas, salió a reforzar la postura de su amigo y jefe, o sea el gobernador, con declaraciones que igualmente descalifican al PRI y a lo que llama “el cartel de Colima”. Pero bueno, de sus declaraciones, luego hablamos.
El Verdugo
Los diputados locales priistas están verdaderamente desubicados. Le piden al presidente municipal de Puebla que destituya al secretario de Seguridad Pública Amadeo Lara Terrón por la creciente ola de violencia, asaltos y asesinados. El Verdugo dice: si no tenemos presidente municipal desde hace como tres meses o más.
Gracias
cmaciaspalma@yahoo.com.mx
No, no, no, no, no. Mi gobernador es verdaderamente intolerante, bravucón, arrebatado y convenenciero. Ahora resulta que a los priistas, bueno a los dirigentes, habrá de enviar de sus propios recursos, la ley electoral, para que no lo anden criticando por participar en campaña abierta e ilegal apoyando a sus candidatos.
En principio señor gobernador, me gustaría saber dónde venden la ley electoral; es decir, dónde puede comprarse el librito ese que contiene el Código de Procesos Electorales del Estado de Puebla (o como se llame). En caso de que dicho documento se encuentre a la venta ¿? Me gustaría saber si ya fue o mandó (usted) a comprarlo para regalarlo al presidente tricolor Pablo Fernández y al delegado Fernando Moreno Peña. Como me va a ser muy difícil preguntarle a Pablo o a Fernando (son divos) mejor le preguntó a usted.
Quisiera saber, sin que tenga que solicitarlo a través de la Ley de Acceso a la Información Pública, si el Código Electoral llegó a las oficinas del PRI o a la casa de su presidente. En resumen: en verdad lo mandó o nada más es una declaración de político de patín y guante, de barriada, pues.
Ahora bien, señor gobernador, lo mande o no, regalado o prestado, comprado o robado, usted es quien hace el mentado circo del que tanto se queja, amargamente, ante la prensa. Usted está acostumbrado a que si el PRI le aplaude, entonces es oposición responsable; ah, pero si lo critica es ignorante de la ley y cirquero ¡Aguántese! No sea payaso.
En más de sus arranques, el señor gobernador manda a traer a otro devaluado político, amigo suyo, para que lo defienda. Entonces, el Senador y voz-cero de Tony Gali, o sea, Javier Lozano Alarcón ofrece conferencia de prensa para exponer fotografías en las que Mario Marín entregaba apoyos del gobierno en plena “veda electoral”.
Muy bien, entonces como Marín lo hacía, Rafael también lo hace. O sea, mi querido Javier, que Marín y Moreno Valle son lo mismo. Gracias
Y para terminar, un devaluado y descalificado Secretario de General de Gobierno, Luis Maldonado Venegas, salió a reforzar la postura de su amigo y jefe, o sea el gobernador, con declaraciones que igualmente descalifican al PRI y a lo que llama “el cartel de Colima”. Pero bueno, de sus declaraciones, luego hablamos.
El Verdugo
Los diputados locales priistas están verdaderamente desubicados. Le piden al presidente municipal de Puebla que destituya al secretario de Seguridad Pública Amadeo Lara Terrón por la creciente ola de violencia, asaltos y asesinados. El Verdugo dice: si no tenemos presidente municipal desde hace como tres meses o más.
Gracias
jueves, 23 de mayo de 2013
No hay Secretario de Gobierno
Por: Carlos Macías Palma
El PRI asumió su papel de partido político de oposición al gobierno que encabeza Rafael Moreno Valle ¿Por qué habría de ser diferente? ¿por qué el gobernador se desgarra las vestiduras, se tira al suelo, se queja, se lamenta y se enoja de que le digan sus verdades? ¿por qué el tricolor debía seguir como fiel esclavo, “gato”, chalán, criado, empleado o aliado de Moreno Valle? ¿por qué el PRI debía seguir amenazado, humillado, sometido, acongojado, pateado por un mandatario acostumbrado a ordenar, poner e imponer?
Esos tiempos ya pasaron. Ahora el gobernador se enfrenta a una oposición mejor estructurada y respaldada desde el comité nacional priista. Una oposición con intenciones de oponerse y disminuir el poder de un gobernante quien se destaca por sus arrebatos, berrinches, caprichos y una que otra buena acción.
Y esto viene a cuento porque en la firma del agregado al Pacto por México (adéndum) para (dizque) vigilar que los programas sociales no se usen con fines electorales, el presidente del PRI Pablo Fernández del Campo acusó “una elección de Estado”. Es decir, que el gobernador (como todos) no respeta la ley en eso de separar las elecciones y las acciones de gobierno.
No se trata, en este espacio, de analizar el discurso de Fernández, sino de observar que el gobernador ya no controla al PRI (el de Melquiades y Fernando Morales y el de Humberto Moreira); que el gobernador ya no vive su luna de miel en la política local (ni en la nacional); que el gobernador puede ser señalado públicamente y cuestionado también; que el gobernador ¡ya! puede ser advertido y hasta amenazado por sus opositores priistas.
Y todo esto es posible, gracias a que Pablo Fernández no le debe el cargo a Moreno Valle, sino a Jorge Estefan Chidiac (director de Bansefi) y a Blanca Alcalá (Senadora).
Aun así, este desequilibrio, falta de control y operación política del gobierno de Moreno Valle no se veía ni se vivía en los tiempos de Fernando Manzanilla como Secretario General de Gobierno ¡Vaya! antes sí había Secretario General de Gobierno.
El Verdugo
Se suman los asesinatos por asaltos a cuentahabientes. Crisis de seguridad en Puebla. Señor gobernador, la sociedad le exige que se baje del teleférico, se baje de la rueda de la fortuna, se baje del helicóptero, se salga de las elecciones y se meta a darnos seguridad. El Verdugo dice: razón tenía Mario Marín cuando advirtió que dejando de ser gobernador se desataría la inseguridad ¡Marín, regresa!
Gracias
El PRI asumió su papel de partido político de oposición al gobierno que encabeza Rafael Moreno Valle ¿Por qué habría de ser diferente? ¿por qué el gobernador se desgarra las vestiduras, se tira al suelo, se queja, se lamenta y se enoja de que le digan sus verdades? ¿por qué el tricolor debía seguir como fiel esclavo, “gato”, chalán, criado, empleado o aliado de Moreno Valle? ¿por qué el PRI debía seguir amenazado, humillado, sometido, acongojado, pateado por un mandatario acostumbrado a ordenar, poner e imponer?
Esos tiempos ya pasaron. Ahora el gobernador se enfrenta a una oposición mejor estructurada y respaldada desde el comité nacional priista. Una oposición con intenciones de oponerse y disminuir el poder de un gobernante quien se destaca por sus arrebatos, berrinches, caprichos y una que otra buena acción.
Y esto viene a cuento porque en la firma del agregado al Pacto por México (adéndum) para (dizque) vigilar que los programas sociales no se usen con fines electorales, el presidente del PRI Pablo Fernández del Campo acusó “una elección de Estado”. Es decir, que el gobernador (como todos) no respeta la ley en eso de separar las elecciones y las acciones de gobierno.
No se trata, en este espacio, de analizar el discurso de Fernández, sino de observar que el gobernador ya no controla al PRI (el de Melquiades y Fernando Morales y el de Humberto Moreira); que el gobernador ya no vive su luna de miel en la política local (ni en la nacional); que el gobernador puede ser señalado públicamente y cuestionado también; que el gobernador ¡ya! puede ser advertido y hasta amenazado por sus opositores priistas.
Y todo esto es posible, gracias a que Pablo Fernández no le debe el cargo a Moreno Valle, sino a Jorge Estefan Chidiac (director de Bansefi) y a Blanca Alcalá (Senadora).
Aun así, este desequilibrio, falta de control y operación política del gobierno de Moreno Valle no se veía ni se vivía en los tiempos de Fernando Manzanilla como Secretario General de Gobierno ¡Vaya! antes sí había Secretario General de Gobierno.
El Verdugo
Se suman los asesinatos por asaltos a cuentahabientes. Crisis de seguridad en Puebla. Señor gobernador, la sociedad le exige que se baje del teleférico, se baje de la rueda de la fortuna, se baje del helicóptero, se salga de las elecciones y se meta a darnos seguridad. El Verdugo dice: razón tenía Mario Marín cuando advirtió que dejando de ser gobernador se desataría la inseguridad ¡Marín, regresa!
Gracias
Suscribirse a:
Entradas (Atom)